Hace unos días estaba dandole una limpiada a nadja, cuando me dije a mi mismo: Mi mismo: es un chingo, que hueva, ¡reinstalada! pero si ya iba a instalar un S.O. desde cero, ¿porqué no instalar otro?, sí que sea un BSD, OpenBSD ya lo había instalado una vez que Alex Juarez me regaló un cd en uno de los simposiums del tec, NetBSD no me llama la atención, y como si no es chana es juana, pues escogí FreeBSD, me bajé los floppies (ya que el lector de cdrom valió al tomar demasiada coca-cola :-P) y todo perfecto, hasta que llega la hora de seleccionar la fuente de instalación, no reconoció...